Sudoku
10 errores comunes al hacer sudokus (y cómo evitarlos)
Casi todos los atascos en un sudoku tienen una causa conocida. Estos son los diez errores que más vemos, tanto en principiantes como en jugadores con experiencia, y la forma más sencilla de evitar cada uno.
1. Ir de casilla en casilla
Preguntarse «¿qué va aquí?» casilla por casilla es la forma más lenta de jugar. Una casilla vacía tiene al principio muchas opciones y rara vez se puede decidir mirándola sola. Solución: piensa por números. Elige el 1, busca en qué cajas falta y comprueba dónde puede ir. Luego el 2, y así. Lo explicamos paso a paso en cómo jugar al sudoku.
2. Escribir un número «porque parece»
Es el error que más partidas arruina. Un número puesto por intuición puede parecer correcto durante mucho rato y causar un choque diez jugadas después, cuando ya no recuerdas cuál fue el culpable. Solución: escribe solo lo que puedas justificar con un razonamiento completo. Si dudas entre dos opciones, apúntalas como notas.
3. Olvidarse de la caja
Al comprobar si un número cabe en una casilla, muchos jugadores miran la fila y la columna y se olvidan de las cuatro casillas de la caja que no están en ninguna de las dos. Solución: acostúmbrate a revisar siempre en el mismo orden: fila, columna, caja.
4. Dar una sola vuelta
Cada número que colocas cambia el tablero. Un 7 que antes tenía dos sitios posibles puede tener uno solo después de colocar un 3 en otra parte. Solución: cuando termines de repasar del 1 al 9, vuelve a empezar. Muchas veces la segunda vuelta da más frutos que la primera.
5. Llenar el tablero de notas demasiado pronto
Apuntar todos los candidatos desde el principio convierte el tablero en un mar de números pequeños que hay que ir tachando. Solución: resuelve primero lo que salga con el barrido y empieza a anotar cuando te atasques. Te contamos cómo en cómo usar las notas.
6. No actualizar las notas
El error contrario: tener notas, pero olvidarse de tachar un número cuando se coloca en la misma fila, columna o caja. Una nota «fantasma» lleva a conclusiones falsas. Solución: cada vez que escribas un número definitivo, táchalo enseguida de las 20 casillas relacionadas. En nuestro tablero online esto se hace solo.
7. Fiarse de que una nota falta
Si al apuntar candidatos te saltas uno, puedes «encontrar» una pareja o un candidato único que en realidad no existen. Es el error más traicionero en los niveles altos, porque el razonamiento parece impecable. Solución: apunta las notas número a número (todos los sitios del 1, luego del 2…) en lugar de casilla a casilla; se escapan muchos menos.
8. Elegir un nivel demasiado alto
Pasar del fácil al experto de golpe suele acabar en frustración. Los niveles altos no son «más largos», sino que exigen técnicas distintas. Solución: sube de nivel cuando resuelvas varios seguidos del nivel actual sin pistas. Y aprende las técnicas por orden: básicas, intermedias y avanzadas.
9. Jugar cansado o con prisa
La atención es lo primero que se resiente con el cansancio, y el sudoku es, sobre todo, un juego de atención. Solución: si llevas un rato bloqueado, para. Una pausa de cinco minutos suele bastar para ver lo que antes no veías. En Mente al Día la partida se guarda sola, así que puedes dejarla y seguir mañana.
10. Abandonar al primer número repetido
Descubrir dos números iguales en una fila a mitad de partida es desesperante, pero no siempre obliga a empezar de cero. Solución:
- En papel, si has jugado con lápiz, busca los números que dependían del repetido y bórralos hasta un punto en el que estés seguro.
- En la pantalla, usa «Deshacer» varias veces hasta antes del error. Si prefieres no llegar a esa situación, activa la opción «Avisarme al momento si un número está mal» o pulsa «Comprobar» de vez en cuando: marca en rojo los números incorrectos.
- Y si nada de eso funciona, empezar de nuevo no es ningún fracaso: la segunda vez irás mucho más rápido porque ya conoces el tablero.
Un último consejo
El sudoku es un pasatiempo. Si un tablero se te atraganta, déjalo y prueba otro del mismo nivel; cada sudoku tiene sus propios «cuellos de botella» y a veces uno concreto te cuesta más sin motivo aparente. Lo importante es disfrutar y, poco a poco, notar cómo la vista aprende a encontrar los números sola. Para practicar sin presión, tienes un sudoku nuevo cada día.